En la producción lechera, el conteo de células somáticas (CCS) se ha convertido en un indicador fundamental para evaluar la salud de la ubre, la calidad de la leche y la rentabilidad de la producción. Un manejo eficiente del CCS no solo mejora la calidad higénica, sino que también protege los ingresos del productor y fortalece la competitividad en el mercado.
Ver másLa calidad higiénica de la leche no solo es un requisito sanitario, sino también una estrategia clave para maximizar la rentabilidad y mantener la competitividad en un mercado exigente. Los estándares de calidad, cada vez más rigurosos, demandan a los productores enfocarse en prácticas que garanticen una leche libre de contaminantes, con óptimas condiciones para su procesamiento y consumo.
Ver másEl bienestar animal no solo es una cuestión ética, sino también una estrategia clave para mejorar la calidad de la leche y la productividad. Vacas manejadas en condiciones óptimas de bienestar presentan menores niveles de estrés, reduciendo problemas como la mastitis y mejorando indicadores como el conteo de células somáticas (CCS) y la calidad higiénica de la leche.
Ver másLa mastitis sigue siendo uno de los mayores desafíos en las lecherías, afectando la productividad, la calidad de la leche y la rentabilidad. Con la implementación de cultivos cromogénicos, los ganaderos ahora pueden tomar decisiones basadas en resultados rápidos y precisos sobre el tratamiento de los animales afectados. Estos cultivos permiten identificar el patógeno causante de la mastitis en menos tiempo, optimizando el uso de antibóticos y reduciendo costos.
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